19/12/11

El encuentro

[Habitación en Roma]

Finalmente logran encontrar el lugar, paraíso de deleites esbozados en la sonrisa de ella, lugar de pecado y culpabilidad que se reflejan en los dulces ojos de él.

Y así, ella, tras ver esos ojos húmedos de dolor, cuasi culpables del delito más viejo del mundo no consumado, se apiada de aquella y saborea la amarga derrota de la situación.

A ella no se le humedecen las pupilas pues no se siente culpable, mas, que consuelo sin remedio que sentirse desgraciada por la oportunidad perdida, por la persona encontrada, por aquél que se sabe compatible, por aquel que se sabe "abrazable"...

Quizá todo fue producto de sus imaginaciones envalentonadas por los vapores etílicos del escenario, quizá él despertó hoy pensando su error y sopesando consecuencias, quizá ella siempre comete el error de idealizar las espinas que le van siendo clavadas, quizá simplemente todo fue producto de sus imaginaciones borrachas de soledad...

Aunque también queda la certeza de que a ella nadie le besó nunca así...
...y a él nunca le fue tan difícil como aquella noche resistirse a la manzana de Eva...

[Archivo de lo anónimo: Los pecados de R y J]

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