14/11/11

Liberarse



Todo es cuestión de aprender a liberarse de todo aquello que nos provoque molestia o interrupción… Y aprender a liberarse es dejarlo ser hasta que “se aburra” y se vaya solita, la molestia, la interrupción…

Lo mismo acontece con el perdón, que es la falta de juicios… cuando no catalogas, ni criticas, ni calificas, ni evalúas, ni cuestionas, ni etiquetas… a ti mismo o a los demás, al no emitir un juicio, el resultado es una constante aceptación, un constante perdón. Porque en resumen, nada hay que perdonar, debido a que todos somos, sagrados y profanos a la vez…. santos y pecadores a la vez…

Asumirlo ya nos hace libres, porque hemos aprendido a liberarnos.

[Blog: Una nueva mirada]

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